Hotel Granada. -1-

*
TAILOR SHOP

Desde que soy consciente, me persigue el estigma de haber sido diferente, de haber estado en un ambiente diferente, de haber compartido una vida social con gente diferente, de poseer diferente capacidad económica o estabilidad emocional. De vivir de algún modo dos vidas, la mía por derecho propio y la otra, la de las circunstancias o de las casualidades.


Esta narración pretende ser un encuentro hacia aquel niño que ajeno a todas estas vicisitudes, modificó y desdibujó su infantil mundo para adentrarse en una espiral de incógnitas, dudas y sombras, que solo el tiempo ha ido sacando a la luz, unas con dolor, otras con olvido, mientras otras aun perduran a la vez que dibuja el mundo descubierto luminoso al final del tunel que nunca logra alcanzar.
*

Huelva, posiblemente durante la primavera de 1966.

Tuvo que ser una casualidad, lo cierto es que no tengo la menor idea de cómo termine haciéndome amigo de los Vidarte y convertir al Hotel Granada en mi segunda casa.
Mi pequeño mundo se desenvolvía entre las calles Méndez Núñez, Puerto, Plus Ultra, Concepción y Mora Claros o Botica, la calle donde yo vivía, y en la que se situaban la farmacia de los Figueroa, una peluquería de señoras, una barbería, el afamado Bar Alpresa conocido por sus peleas de Gallos con ambiente taurino, la ferretería Mascarós y en la esquina más al sur, el Palacio del que fuera Alcalde de Huelva en 1920, D. Antonio Mora y Claros, y como no la sastrería de mi padre.



9 comentarios:

  1. Por qué será que me gusta escucharte cuando hablas de tí?.
    !Qué bien describes los lugares, se ve tu arte como fotógrafo, no djas que escape el detalle que hace vívida, fantástica, infantil y real, la imágen que proyectas en este fondo oscuro, un niño guapísimo, lindo. Gracias Adolfo.

    ResponderEliminar
  2. pero va a seguir la cosa, no?

    ResponderEliminar
  3. Es maravilloso a veces recordar la niñez..por lo menos lo momentos felices..me h encantado conocerte un poquito más..
    Besos dulces..
    (por cieto si el niño de la foto eres tu, para comerte a besos)

    ResponderEliminar
  4. jajaja, que amables y cariñosas sois. Besos a las tres. Si, voy a tratar de seguir, ordenando un poco todo el desbarajuste, pero rindiéndome al valor de los recuerdos. Trataré de seguir descubriéndome/os el mundo que formo parte de mi. Y si, ese niño, con cara de niño soy yo, vamos alguna vez fui yo.Besos de nuevo y gracias, esto me alienta.

    ResponderEliminar
  5. Por favor Adolfo,sigue deleitándonos con éste relato.
    Veo a ese niño que fuiestes comiendo chocolate,sentado en las escaleras como esperando descifrar
    el futuro.
    Un beso en esa frente de ángel.

    ResponderEliminar
  6. Hola Lupe, encantado de saludarte y agradecido por tus cariñosas palabras. Trataré de continuar buscando y recordando todo aquel mundo, y homenajeando a aquel niño, que aun siendo yo, en la distancia aun es más frágil. Necesitare también de tu aliento. Saludos y un abrazo.

    ResponderEliminar
  7. Gracias Adolfo, aunque soy un "pelín" mayor que tú, me has transportado a escenas y recuerdos entrañables de aquella infancia tan especial.
    No se me podrá olvidar jamás el portal empedrado que nos llevaba al suplicio de la consulta del dentista Batanero a la que tuve que visitar con alguna frecuencia, ( aún retengo el color verde y el olor fuerte de la anestesia de aquellas inyecciones mortíferas que nos ponian en nuestra angelical encía ), después vendría la gran recompensa un helado de los grandes por el comportamiento estóico demostrado.

    Te estoy intentando buscar la foto del Hotel Granada.
    Un abrazo. Javier

    ResponderEliminar
  8. Días felices de mirada perdida en los jeroglíficos que anidan en la parte más abstracta del pensamiento; “despistado pero feliz”...

    Preciosa síntesis del ensimismamiento y el mundo afectivo de tu infancia, Adolfo.

    Un beso

    ResponderEliminar
  9. extraordinario, Adolfo, continua porque me has dejado con la miel de tus recuerdos en los mios.

    ResponderEliminar


VIII edición de Atlantica Visual-Art
Mi nombre es Adolfo Morales, este Blog es una especie de caja de zapatos en la que voy dejando cualquier cosa que despierte mi interés: fotografías, opiniones, relatos y algún que otro desvarío. Todo desde la más absoluta originalidad y autoría. Si bien me apoyo mucho en imágenes para uso no comercial colgadas en diferentes comunidades, como LA PETITE ECOLE. Llevo desarrollando la plataforma Blogger desde sus inicios, una experiencia que desde el principio me ha deparado muchas satisfacciones y el encuentro personal y virtual con gente muy interesante.
Prohibida la reproducción total o parcial de las fotografias tanto como su distribución, comunicación publica y transformación con fines comerciales sin autorización del autor. Este Blog, utiliza igualmente exclusivamente con fines informativos no comerciales, imágenes de otros autores.
Reproduction, either totally or in part, of the photographs as well as their distribution, public Communications and transformation without the author´s prior authorisation is forbidden.
( art. 17 Secc.2ª Ley de la Propiedad Intelectual Intellectual Property Law)