El crimen del capitán Piers Hasselburg.


A veces concurren circunstancias, que te hacen dudar de si es todo tan aparente como sucede. Te preguntas si es o no cuando menos curioso que este o ese otro fenómeno se produzca ahora y no antes, de si esta escena y sus actores no estarán hablándonos y seguimos sin ver o sin querer ver.

Un apreciado amigo, dijo hace unos días que "no creía en las casualidades", y es verdad, yo tampoco, y me inquieta la paz de ETA, ahora cuándo el país se paraliza, volvemos a hablar con más intensidad de ETA. Hay algo que no me cuadra. A pocos meses de las Elecciones Generales de nuevo sale ETA, ahora que no hay interlocutores moralmente formales. ¿A quién favorece esto?, y ¿por qué ahora?. Todos deseamos la paz, es una obviedad, pero algo no encaja, parece como si no siguiera la secuencia esperada y de pronto se pusiera el proceso "a punto de nieve". Y debe ocurrirme pongo por caso, como a los cientos de observadores del famoso cuadro LA RONDA DE NOCHE de REMBRANDT, que no interpreto bien los signos. Aunque  vamos aprendiendo con el tiempo, lentamente a decir verdad.

No es la primera vez, ni será la última que los artistas en su sabiduría sean capaces de elevar al grado más alto de sutileza, un vil crimen, otra cosa será tener los ojos bien despiertos para observar tanto atropello, descifrarlo y encajar las piezas del puzzle.

Si quieren dramatizar aun más, deben colocarse en el papel del Capitán Piers Hasselburg, justo frente al cuadro y esperar que se cumpla la sentencia de muerte que la mano de Frans Banning Cocq parece indicar, simulando un accidente fortuito, un disparo de arcabuz.

Toda una suerte de corrupción y perversión asoman dentro de una majestuosa puesta en escena, todo pura apariencia -como la vida misma- así la sombra de una mano a la altura de los genitales del teniente Willem van Ruytenburgh, un falso guante izquierdo, tal vez un desafío secreto, niños vestidos de soldados, incluido el que disparó y sobre el que cayeron todas las acusaciones, un huérfano curiosamente sería el alma cándida del crimen. La niña, tal vez una hija secreta de otro capitán, o tal vez una enana utilizada como prostituta, el ave atado a la cintura, es una clave que parece indicar sumisión, y como no los inspiradores desaparecidos, los primos políticos de la familia Banning que terminaron desapareciendo de la escena aprovechando una restauración en 1715, en la que se recortó al lienzo un metro y medio del lado izquierdo.

Toda aquella sociedad pescaba más en el abuso y el desorden que en la supuesta moralidad con la que pretendía ejemplarizar a sus ciudadanos. Una farsa.

Aquello no pasó desapercibido a los ojos de la sociedad Holandesa y con este majestuoso cuadro barroco, Rembrandt cayo en desgracia y fue el comienzo de su declive, apostó alto y pagó las consecuencias de su coherencia. Bajo el nº 1 podéis verle agazapado al final del cuadro, contemplando la escena, denunciandola, escribiéndola para la posteridad.

El guionista y director PETER GREENAWAY tras un arduo trabajo de investigación personal, llevó al cine la película REMBRANDT’S J’ACCUSE, un film que no he tenido el gusto de disfrutar aún, y que trata este asunto en profundidad, y al que tenemos acceso picando sobre el titulo. 

Un buen regalo por mi santo.

SON DIVERSAS LAS FUENTES QUE ANALIZAN, ARGUMENTAN Y ELUCUBRAN SOBRE LA SUERTE DEL capitan piers hasselburg, la interpretación de la ronda de noche  y la causa de su asesinato, aunque sin duda el honor le corresponde a peter greenaway Y LO QUE USTED SEA CAPAZ DE PERCIBIR.

PICAR PARA VER A LA MÁXIMA RESOLUCIÓN.
Arriba: LA RONDA DE NOCHE * rembrant




Mientras duermes.






Tenemos un gran problema que resolver. Alguien en algún lugar, argumentando toda clases de premisas, llegó a la conclusión de que cumplir años llevaba parejo abrir y cerrar etapas, siempre desde la óptica del desarrollo fisiológico. Así se definió infancia, niñez, pubertad.. hasta llegar a la senectud o tercera edad. Es decir, a través de un análisis puramente físico, olvidando o sin espacio que contenga ese otro desarrollo interior, el psicológico. Pero la maquinaria se engrasa en base al primer principio y desde ahí el resto de la sociedad. Determinaron tras largas discusiones, que si tienes 45 años por cojones eres un tipo maduro o si tienes 9 años y siete meses ya no eres un niño, y se fueron de copas. 

¿Cuando dejas de sentir o soñar como un niño?.

Parecerá absurdo, pero no lo es tal, domesticar a la raza humana en base a perfiles comunes, es un gran error, inhumano y algo que determina también nuestro carácter rebelde. Pero los roles determinan la cadena de explotación y esa es la clave. Una edad para crecer, otra para aprender, otra para producir y otra para aguardar la muerte. Si estos estadios fueran variables todo sería algo más complejo y bendito sea dios si así ocurriese, y no que todos tengamos que ser iguales como borregos marcados metidos en vagones de trenes dispuestos a pastar cuándo el capataz lo diga.

¿Cuándo dejaste de ser niño?, ¿cuándo de soñar?, y ¿por qué tienes que dejar atrás, esas etapas como cuándo tratas de liberarte de un estigma diabólico?.

Es un principio anti natural, que te reduce a la categoría de cabeza de ganado, al no concederte que te puedas desarrollar con más lentitud que la media, porque si esto ocurre, toda la rancia sociedad se te echa encima, recriminándote que debes espabilarte, correr más, o ser más agudo, dado que de lo contrario quedarás postergado y lento pero poco a poco, entrarás en el club de los marginados. Pero, si eres mas hábil que ellos, entonces eres dios. 

Aunque se diga lo contrario, aún hoy, los que tienen un pié ligeramente cambiado, son tachados de diferentes, y los supervisores de niños, adultos, empleados, abuelos se encargan sin ningún escrúpulo de escribir en el cuaderno de control "diferente a la media".

Todos conocemos a mucha gente, incluso alguno de nosotros mismos, no todos, fuimos de los que encajábamos en el perfil de la media, inadvertidamente pasamos por niños, jóvenes, adolescentes, jóvenes y ahora adultos "normales", cubrimos los expedientes de formación, superamos la oposición y finalmente nos encontrábamos anclados, en la cadena de producción que el sistema tenía diseñado, como tuerca que engarza a la rosca, sin más aportación que el continuismo del diseño, sin más razón que preparar a la siguiente generación, mantener y perpetuar la producción, sin más ideas, sin nada más que aportar, manteniendo el orden, las bases, los principios, las etapas, los ciclos, y al mismo tiempo esperando que fuera, en otro lugar se sucediesen cosas que rompiesen esa estrategia, de algún modo ese  estadio rol-cabeza de ganado estaba implantado aunque dejase un fugaz resquicio por donde respirar a ratos.

¿No es absurdo que todo lo extraordinario de los seres humanos esté fuera de la categorización estándar, y por tanto no se valore, no cuente, vaya por libre, a contrapelo o sea un matiz que te excluya del grupo homogéneo?, ¿ y a cambio de qué?, ¿de qué sirve la continuidad, en si misma tiene sentido?.

Cuándo en ocasiones, tienes la oportunidad de cruzar tu mirada con alguien "diferente" y sientes que conectas, ese momento resulta humanamente impagable. Si un país apostase por sanar su capital humano, no necesitaría ni petróleo ni energía atómica, los demás se lo disputarían como si se tratase de la mejor de las minas, y además todos ganaríamos en salud mental, bueno os dejo que me toca la medicación.

Fotografías * Cortesía de George Eastman House

THESE DAYS


Lo mejor que puedo hacer ESTOS DIAS es volver a sacar mi viejo telescopio y observar.

¿Quien será aquel tipo que se hurga sin escrúpulos en una muela, allí apostado en la esquina de la librería?, ciertamente desaliñado, aparentemente cansado, posiblemente sea un vendedor mal pagado en su papel de comerciante temporal, o ese otro que parece buscarse en su bolsillo izquierdo un reloj o tabaco para picar, más distinguido, ¿un tratante ganado tal vez?

Pocos espectáculos son más fascinantes que los que pueden deparar una esquina cualquiera, de cualquier ciudad, sin son percibidos sin formar parte de él, desde el anonimato.

Ciertamente disfruto de un enclave privilegiado, desde este cómodo mirador, con mi viejo Lvmix de campo, plegable, de 30 aumentos, además de ser testigo ocasional me vuelvo por momentos en un curioso inoportuno, o en un obcecado fisgón.

¿Qué hacen esos dos tipos apostados en el poste eléctrico?, parecen estar atentos a algo que desde aquí no logro saber que puede ser, van bien trajeados y el brillo de sus zapatos me llaman la atención.

¿Cuántas veces hemos sido objeto de esa curiosidad ajena, creyéndonos en la más absoluta de las soledades, y cuantas por el contrario éramos absolutos protagonistas de aquel momento?.

Estoy convencido que lo mejor que puedo hacer ESTOS DIAS es mirar, tirar de pluma y papel, inventar historias y esperar que suceda lo que nadie espera. Son tan intensas las esquinas que nadie sabe que podrá ocurrir.

Por cierto, esta fotografía cuelga en mi renovado salón, una vista permanente.

Ya estuvimos allí antes.




Si les apetece, les contaré que todo esto ya ocurrió, que lo que ustedes creen vivir en realidad es historia, pasado.

Esta fotografía me la hice en el viejo hall del Hotel Glaston en Ciudad del Cabo, por entonces trabajaba para la compañía de aduanas y mercancías Stephens de Illinois. Mi trabajo consistía en garantizar la puntualidad de los envíos sin más consideración que una buena paga, dietas y diversión garantizada. No hacía preguntas. Me limitaba a cumplir mi papel.

Tiempo después supe que Stephens Collins, mi jefe, tenía un acuerdo secreto con un jefe de los bóers, a cambio de armas estuvimos enviando fardos y fardos de diamantes y oro sin depurar, además de lana, esencias y esculturas tribales, como tapadera. Siempre tuve sospechas de que algo ocurría, pero las cajas marcadas con una cruz no podían abrirse en ninguno de los sentidos y me limité a seguir las órdenes.

El descubrimiento de las minas de diamantes, trajo toda la maldad de la que puedan presumir los humanos, y fueron esquilmadas, aldeas y familias enteras, los esclavos hacían esclavos. Los crímenes ejemplarizantes pusieron orden en el caos, mientras las autoridades hacían la vista gorda, de algún modo todos nos beneficiábamos.

Así es que todo esto ya ocurrió, yo estuve allí y puedo garantizarlo.

Es un bucle, una escalera de caracol que vuelve al principio, un callejón que repite geometría y profundidad, una espiral corrupta, un fallo en el sistema.

Yo estuve allí, les digo que todo esto ya ocurrió, que ustedes viven igual que yo dentro de una instantánea, sombras a base de sales de plata.

*



Ejercicio de Edición sobre un original (*)  de Creative Commons (c) A. Morales

Los cimientos de la locura.


Ahora que nadie sabe dónde terminará este desbarajuste, ahora que no disponemos ni de ideas a las que aferrarnos, quiero recordaros que nuestros campos están fertilizados por cientos de muertos y nuestra memoria vacía por el Alzheimer de la sociedad del bienestar.

Es tiempo de reflexión, deberíamos parar todo: las escuelas, los centros de trabajo, los transportes y abrir debates, días y días de debates, en los que hablar, oír, discurrir, pensar.

Los falsos tambores de la sociedad dejaron de sonar, las luminarias de los faros más recónditos se apagaron, nadie sabe en que terminará esto, o si más tarde terminaremos devorándonos otra vez. Las guerras al fin y al cabo se hacen para dominar antes que ser dominados.

No creo ser una excepción, más bien soy tan común que suelo estar en la estadística que mueve la parábola geométrica del matemático más calculador.

Es más que posible que estemos viviendo los últimos días de una sociedad que perdió sus raíces, que camina sin identidad. Unos perdieron la caridad, otros se camuflaron en el capitalismo, algunos los más "verdes", no paraban de reivindicar esto y aquello, al tiempo que seguían usando las mismas fuentes de energía, y la sociedad se disgregó en reinos cada vez más pequeños, aislados, autónomos e insolidarios. Reinos-apartamento de 70,90 o 140 m2, por los que apostamos casi todo de lo que disponemos.

Voceros de guiñol, en eso nos hemos convertido, marionetas obsoletas que nadie oye, que a nadie interesa. Y ahora que no sabemos en que terminará todo esto, cuándo la realidad del genuino capitalista haga la herida más y más grande, hasta hacerla insostenible, entonces solos, disgregados, sin el común de los sentidos, nos volveremos locos. Hasta que todos esos campos saquen a la luz sus muertos y los vivos seamos capaces de pensar por una vez, que todo cuanto tenemos nos viene de lejos, que todo es finito y perecedero, que jamás habríamos llegado sin el empuje de los que nos precedieron, entonces, tal vez, entre otros, el principio de propiedad privada sea revisado.

No hay ideas buenas ni malas, los poderosos de todos los tiempos han hecho que algunas prevalezcan, pero eso no quiere decir que sean ni las genuinas ni las mejores.


Cementerios.












Deberíamos añadir a la guía de viajes al uso, la visita al cementerio local. Un modo de establecer esa conexión necesaria con nosotros mismos y esos otros que se adelantaron, dejándonos como meros espectadores. Pasear entre los túmulos funerarios suele posibilitar un relax añadido, allí no caben ocurrencias, tan solo curiosidad, respeto, y en ocasiones temor.

Hay cementerios de todas las clases y para todos los gustos, y frente a los cementerios industriales sin ninguna gracia añadida, están esos otros, románticos, tenebrosos, o singulares en los que se encierran decenas de cientos de historias olvidadas, y tantas otras presencias de ilustres personajes cuyas vidas, aún en ese descanso infinito, siguen siendo más intensas de las que podamos sumar muchos de nosotros no en una, sino en dos o más vidas al uso.

No todas las culturas hacen memoria de los que ya se fueron del mismo modo, pero es fácil advertir como los anglosajones evocan a los ausentes, y como se obstinan en mantener vivo en el tiempo a esos otros que se adelantaron en el encuentro con la muerte. Las historias y narraciones de fantasmas, bancos en parques y plazas con placas en memoria de..., los múltiples actos periódicos que rinden tributo a esos desaparecidos, por no decir canciones evocadoras o los antiguos cementerios, respetados e integrados en las ciudades como un barrio más, hablan por si mismos. Me gusta esa conexión, resulta todo más doméstico, cercano y menos evocador. De este modo, los muerto parecen tan solo ausentes.


Cementerios que no deberíamos dejar de visitar: Abney Park en Londres, Pere Lachaise en París, la Isla de los Muertos en Chile, o el antiguo Cementerio Judio de Praga, pero puestos a elegir vistas, sin ninguna duda el Cementerio de Niembro perteneciente al concejo de Llanes puede ser el mejor de todos, si aceptan a no creyentes claro.

Hay vivos que enmudecen más que los propios muertos.


Tumba de Eleanor Rigby en Liverpool (C) A. Morales.

Canaletto non versus Morales



Más de 200 años separan el Canaletto de mi fotografía, 200 años que no son nada, o eso parecen indicar ambas imágenes. Poco o nada se ha modificado y en cambio, cuantas cosas se han sucedido de entonces ahora.

Para cuándo descubrí Venecia, no pudo ser de mejor modo que teniendo a Tomaso Albinoni de fondo y aquella celebre película "Anónimo Veneciano" que tanto me marcó, una noche de verano en la que acudí solo al cine, como me sucede en las grandes ocasiones.

Obviamente sin pretensiones, si se me ocurre compartir con este excelente paisajista el ángulo de ambas composiciones. Una honrosa casualidad.

Fotografía: A. Morales (C)

Bibliotecas, esos otros templos.


Debería ser una asignatura obligada -para cuantos viajeros escudriñan lugares y costumbres más allá de las fronteras naturales de nuestra mundana piel, de ese castillo que es nuestra casa-, descubrir esos otros templos, esos lugares en los que como tesoros se acumulan tomos y tomos de legajos que nos hablan de por qué y cómo llegamos a ser lo que hoy somos, unos por lo que cuentan y otros por lo que no dicen.

Los libros siempre han sido una provocación. Las ideas quedaban plasmadas en un vehículo viajero a la vista de cualquier curioso, fueran o no técnicamente éticas, y esos fantasmas que habitaban en la mente del poder de turno, no eran aceptados de buen grado, y una inmensidad terminaron devorados por las llamas o escondidos, por eso siempre despierta gran inquietud cuándo se descubren libros que se mantuvieron ocultos a la represión, en un rincón inesperado de cualquier lugar, esperando leer aquello que nunca se contó. 


Estas imágenes son algunos ejemplos, verdaderas joyas al servicio de historiadores, filósofos, aventureros o cualquiera que quiera rascar en los siglos que nos precedieron. Por alguna extraña razón, cuándo visitas una de estas catedrales, te integras inmediatamente, incluso la calma del silencio común a tantos años, que es el amigo inseparable en estos espacios,  te ayudan a conseguir la plena confusión y terminas mimetizado plenamente con el ambiente, al fin y al cabo, allí no hay nada que te sea ajeno. 


"La biblioteca es ilimitada y periódica. Si un eterno viajero la atravesara en cualquier dirección, comprobaría al cabo de los siglos que los mismos volúmenes se repiten en el mismo desorden"
"El universo que otros llaman Biblioteca" 
Borges.


Coincido con vosotros, en la placentera sensación y la satisfacción que sientes después de haber estado rindiendo admiración y respeto a estos lugares. Siempre hay una Biblioteca cerca y muchas de ellas, son realmente espectaculares. 



Biblioteca de Liverpool.


"La piel que habito" que yo vi.



Una producción compleja, bien construida, con una excelente dirección, un trabajo intenso, posible, sarcástico, grotesco, tierno.


Mi nombre es Adolfo Morales, este Blog es una especie de caja de zapatos en la que voy dejando cualquier cosa que despierte mi interés: fotografías, opiniones, relatos y algún que otro desvarío. Todo desde la más absoluta originalidad y autoría. Si bien me apoyo mucho en imágenes para uso no comercial colgadas en diferentes comunidades, como LA PETITE ECOLE. Llevo desarrollando la plataforma Blogger desde sus inicios, una experiencia que desde el principio me ha deparado muchas satisfacciones y el encuentro personal y virtual con gente muy interesante.
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