La Luna de Octubre (IV)

IV

        La tensión de los recientes acontecimientos, las dudas que la acechaban y la reclusión voluntaria a la que se había sometido le estaban pasando factura. Necesitaba salir de la espiral que solo añadía confusión a sus ideas. Buscó en la agenda de mano y como siempre plegado en la esquina superior, abriendo el tránsito a la "C", allí estaba su fiel amigo y confidente Brunello. No lo pensó más, ir a Montalcino era lo que necesitaba en estos momentos. Buscó en su bolso el móvil y comenzó a teclear 39 347 3414..., al instante la voz amable de Brunello al otro lado contestó.

- Eugen, che gioia di sentire da voi, come stai?.
- Ciao Brunello caro, ho tanto da raccontare, desearía pasar unos días en Montelcino. ¿podrías reservarme el apartamento de Il Barlanzone, ya sabes mi preferido, el de la terraza. 
- Claro, como no?, no tengo huéspedes en este momento, todo tuyo. Va todo bien?
-Nada de qué preocuparse. La Toscana y tu compañía es lo que necesito ahora. 
 -¿Cuándo vienes?. 
- Espero estar mañana a la tarde. Un beso, addio.
- Ciao cara, a domani.

Eugene había conocido a Brunello en Siena, en un Seminario sobre el Renacimiento Italiano. Representaba a una estirpe familiar de etnólogos afincados bajo el Concejo de Siena en la pequeña localidad de Montalcino al norte de Italia. Sus bodegas tan conocidas como apreciadas son una seña de identidad en toda la Toscana. Bajo su dirección, decidieron restaurar la finca, un hermoso caserón de cuatro plantas donde generaciones anteriores habían vivido y atendido el negocio familiar, reconvirtiendo las plantas superiores en hotel rural, siendo conocido actualmente como Il Barlanzone. Varias habitaciones de gusto sencillo, son rematadas por la estrella de la finca, un apartamento con terraza privada desde la que se alumbra todo Montalcino. El lugar ideal en el que cobijarse y refugiarse con la complicidad de un buen amigo. Los aires del norte y una buena copa de vino harán todo lo demás.

En los últimos años, se hizo cada vez más necesario habilitar espacios dedicados a la restauración y la hospedería ante la constante demanda de los visitantes que solicitaban pasar unos días en Montalcino y poder disfrutar de aquel paisaje, su calma y los excelentes vinos.   Il Barlanzone situado en Piazzale Fortaleza junto al centro de la ciudad, es un punto de encuentro en el que degustar toda una gama de matices extraordinarios al paladar: Brunello di Montalcino, Santos Bondi, Antico Poggio, Soldera.  El Brunello di Montalcino se compara con los mejores Supertuscans, como la cabernet sauvignon o merlot.

Inspiró profundamente, había encontrado la medicina que necesitaba. Algo agitada, se dispuso a organizar su pequeña maleta de viaje. Antes recogió todos los documentos que cubrían su mesa de trabajo y los guardo cuidadosamente en uno de los cajones del escritorio bajo llave. Una vez cerrado, se volvió, abrió de nuevo el cajón extrajo la agenda de Cusack y la colocó sobre la cama junto a la maleta.


--->   LA LUNA DE OCTUBRE

Imágenes: La Petite Ecole.

Feliz Navidad



Alguna vez fuimos niños, y probablemente todos hayamos tenido algún desliz con los Reyes de Oriente o con ese regordete Papá Noël, y aunque ahora se nos antojen mil y un adjetivos, estas fiestas sobre todo pertenecen a los niños, a los de hoy. Tienen todo el derecho a montar en camello o helarse de frío vestidos de rojo. No seré yo el mejor ejemplo de continuísta en esto de la Navidad, pero todos deberíamos tener la posibilidad de ejercer la libertad de expresarnos sin sentir vergüenza o rechazo, y sin necesidad de justificaciones ni más explicaciones. Algunos se empeñan en sacralizarlo todo incluso lo más banal, otros en el punto más dispar intoxicando de ruido el mantenimiento de  costumbres que abundan más en la sana imaginación que en principios dogmáticos, en donde los niños vuelven a ser sus protagonistas esenciales. Frente a todos los sectarios que ejercen su particular empuje, yo que no soy creyente, pondré en mi casa un símbolo que me concilie con esa parte infantil que me acerca a la Navidad más blanca, sea mula, hombre de rojo o estrella. En mi navidad caben todas las formulas, ninguna está de más ni de menos. Y aunque no estarán todos los que siempre estuvieron alguna vez, tal vez solo ese guiño sea suficiente, y nos de energía para saber dar valor a los escasos momentos en los que todos volvemos a compartir mesa y mantel, con nuestras virtudes y defectos de los que ninguno estamos carentes de saldo. Feliz Navidad para vosotros y vuestras familias. Adolfo.

El Otoño y sus pinceles.



Pues de puntillas pasó, discreto, elegante, sobrio, silencioso, así se nos marcha el otoño. Para mi que es la estación más necesaria, la de la calma, la que endereza, la que pinta de tonos húmedos, la de los brillos, la que más paz entrega, la que tiene la llave del desangelado invierno, la del sol de lagartijas, la de las pequeñas cosas, la de los detalles. De puntillas, bailando entre las notas de un dulce oboe con su amante imaginada pasa el otoño. Tal vez sea la estación más sola de todas. Bien pudiera asimilarse esta dejadez final, al verso de Borges cuándo dice "Siempre es conmovedor el ocaso por indigente... que sea". Me encanta.

Fotografías: A. Morales (C) 2012


5125 años no son nada.






Podría ser la vista del interior del túnel de la supuesta pirámide oculta en el monte Rtanj (Carpatos) Serbia, en el que se refugiaron en otro tiempo seres alienígenas, a decir de algunos crédulos, lugar al que atraídos inexplicablemente  por el influjo Maya, se dirigen cientos de seguidores excéntricos en búsqueda del hogar que les proteja del maléfico fin del mundo del próximo sábado. En esta Era en la que todos los mitos se desvanecen, estas creencias menores también tienen su hueco y viene bien que  la realidad las someta a la ley de las cosas más simples y comunes. Lastima que toda esa fantasía nos hizo pasar algunas horas divertidas de tertulias, cine o libros a cual más extraordinario. La verdad que a mi me desestresan estas cuestiones así es que seguiré buscando arcas y laberintos. El calendario Maya de 5125 años de antigüedad termina este 21 de diciembre. Mala suerte. La de gente que habrá comido a costa de la predicción. 

Fotografía: A. Morales (C) 2012 Torre Schindler/Isla de la Cartuja *Sevilla


Dave Brubeck


A punto de cumplir sus 92 años, fallece mientras era trasladado al hospital a consecuencia de un paro cardíaco que su precaria salud y su avanzada edad no pudieron superar. No se vosotros, al menos yo lo descubrí de casualidad, por aquello de la inquietud musical, y el trasteo en las secciones de discos de los grandes almacenes de aquellos años setenta. Después alguna buena oferta, y un Long Play que se sumaba a la escasa colección de títulos caseros. Al fin y al cabo el Jazz por entonces no dejaba de ser de algún modo algo inusual y una pequeña excentricidad.


Cosas de la España que comenzaba a poner papel de charol delante de la televisión para poderla ver en "colores". Después el reconocimiento de la sensibilidad, y es que esto de contemplar, oír o sentir de la mano de estos "grandes" en cualquier dirección, hace que se reconozca y se produzca un movimiento común expontáneo de simpatía y agradecimiento. Más adelante, una puerta abre otra puerta y de la mano de este maestro el Jazz se hizo más cercano y entendible. Ahora solo se trata de reconocer la maestría de DAVE BRUBECK y dejarle ese pellizco en el corazón como reconocimiento y agradecimiento. Que no deje sonar la música allí dónde su alma haya viajado. Gracias por compartir su maestría.

La Luna de octubre (III)


Eugene repasaba los años que había dedicado a su frustrado esfuerzo por contar la verdadera historia del profesor Cusack. En el inventario de circunstancias que acumuló antes de trasladarse a Mons Sancti Michaeli, recordó una frase entre decenas de datos. Fue en la visita al Museo de Historia Francesa, allí en su formidable biblioteca medieval, descubrió expuesto “Un viaje al país del Arcángel” abierto entre las págs. 30-31, una frase llamó su atención sin entender exactamente por qué. “Desde siempre, una fuerza divina pareció atraer al hombre. Son seducidos por cantos del cielo, quienes logran franquear los obstáculos y la fatiga y llegan al santuario. Esos cantos son el eco de las plegarias y la música de los órganos”. Solicitó entrevistarse con su autora y conservadora, la historiadora medievalista Régine Pernoud, ésta accedió y fue conducida a la segunda planta, una vez allí se le indicó tomase el largo pasillo, en la tercera puerta con la inscripción “C” estaba su despacho.

Con gesto amable, antes de desaparecer de nuevo en el ascensor el asistente del museo le dijo.
-Anúnciese golpeando suavemente la puerta y espere, Madame Pernoud le atenderá enseguida.
La escasa iluminación y el silencio sobrecogedor del piso la mantuvo inmóvil por unos instantes, discretamente lo franqueó dirigiéndose hacia el pasillo silenciosamente, caminando sobre la larga alfombra color carmín. Eugéne algo excitada ya había desplegado todos sus resortes sensoriales y su capacidad de observación trabajaba a marchas forzadas, una sensación que la abordaba siempre que presentía que algo iba a ocurrir.
Aquella entrevista resultó extraordinaria, Madame Pernoud recordaba a una extraña monja de otros tiempos, compasiva en sus gestos, amable en las palabras, y generosa con la confusa curiosidad de Crosác. 

Entresacó las anotaciones que hizo respecto de la historia de Mont Saint Michell.
Hace miles de años, un bosque enorme llamado Scissy, fue situado como límite entre Normandía y Bretaña. En su centro, había un monte rocoso, similar a un monte de tierra para un entierro por eso lo llamaron el "Monte Tombe", el Monte Tumba. Hacia el Siglo IV, la región fue cristianizada y desde entonces, el bosque de Scissy y sus montes atrae a los hombres que buscan la purificación espiritual. Muy pronto se convirtió en un lugar de ermitaños. Seres que convivían exclusivamente con su soledad y su espíritu. Cada tanto, visitaba a estos ermitaños y se unía en sus plegarias y en el descanso, San Auberto, entonces, el obispo de Avranches, ciudad que había sido denominada sede episcopal, muy cerca del Monte. Un buen día, cuenta la leyenda, San Auberto recibió un mensaje del cielo. Era el año 708. En un sueño, se le apareció el Arcángel San Miguel y le pidió que erigiera en su honor un santuario sobre el Monte Tumba. Para dejar una señal tangible a la humanidad entera, el Arcángel toco la frente del obispo con la punta de su dedo, dejando una marca que los siglos no han podido borrar". Aun hoy se puede ver el orificio del cráneo del obispo que se conserva en la iglesia Saint-Gervais en Avranches.
De repente el corazón de Eugene se agitó y sus pulsaciones se dispararon. Recordó el origen del nombre de Cusak. Aniol en polaco significaba “mensajero de Dios”.
-Todos los ángeles lo son. Musitó con la mirada perdida.
...

La Luna de octubre (II).



La fría mañana de aquel noviembre Parisino se agitó ante un suceso de lo más extraño, despertando la curiosidad de todos los medios provocando toda clase de conjeturas y suspicacias.

Eugene aún conmovida por los acontecimientos que hacía muy poco había vivido, pisaba la calle lo justo para ir al mercado y comprar la prensa, aunque esto último venía siendo un acto mecánico. Le Figaró y Le Monde solían ser sus referentes de la actualidad. Ocupaba su tiempo ordenando apuntes, artículos y libros cuyo eje central no podía ser otro que el enigmático Cusack, sus teorías y sobre todo sus enigmáticos encuentros. Trataba de recordar envuelta en una paz casi monástica las conversaciones que mantuvo con él, esperando comprender algo que todavía no alcanzaba a entender y descifrar el sentido de las desconcertantes palabras escritas en el bloc nº 320-B.

Su estudio se situaba en la rue Berger justo frente a los inmensos jardines de Les Halles, desde el que podía observar también el singular edificio del Sindicato de la Bolsa y el Comercio de París. Su orientación al Este le proporcionaba que desde el amanecer y hasta el mediodía el sol iluminara suavemente la estancia, su mesa de trabajo, los libros, el croissant olvidado. Un cálido abrazo atmosférico la envolvía mientras degustaba una taza de Te humeante bien caliente ceñida en su bata azul, mientras que el constante rondó de la guitarra de su admirado Leonard Cohen interpretando The Partisan o The Famous Blue Raincoat perfumaban el ambiente y le proporcionaba el sosiego que necesitaba en estos momentos. Eugene gustaba de observar tras los ventanales acristalados de su balcón como la gente transitaba de un lado para otro o como lo niños jugaban en el parque de Les Halles.

En uno de esos paseos por el estudio, deleitándose con la música, el placido sol, la taza de Te y los lejanos sonidos de la ciudad cuatro plantas más abajo, observó los titulares de la prensa atrasada que aún no había leído, atraída por la sugerente noticia local que hablaba del descubrimiento en la estación de Saint Lazare en el distrito 8 de París, de un pequeño maletín que contenía diversos paquetes de fotografías antiguas, desconociéndose su autor y cuyo contenido las autoridades no habían aún revelado, pero sobre el que se había desatado todo tipo de especulaciones.

Se informaba que al llevar a cabo trabajos de mantenimiento, una bóveda de la estación cedió, dejando al descubierto una galería inaccesible hasta ahora que comunicaba con la estructura original del edificio que databa de 1837, en ella se encontraron diversos objetos de la época y el singular olvidado maletín sobre el que se centraba toda la atención de la noticia.

La cuestión a decir de algunos pretendía ocultar dos hechos significativos, uno que las placas encontradas estaban registradas en 1940 con patente Norteamericana y dos que al parecer uno de los envoltorios contenía 23 instantáneas, de niños con edades comprendidas entre los 5 y 7 años, que miraban fijamente al objetivo y curiosamente  todos ellos sujetaban lo que bien podría ser un pequeño libro, aunque la calidad de las imágenes no permitía saber a ciencia cierta que era exactamente. Las filtraciones a la prensa indicaban que parecían plasmas muy antiguos captados con objetivos que sufrían trabas en la precisión del enfoque y defectos en la obturación, por lo que las imágenes arrastraban la luz dejando una impronta fantasmal en las mismas. 

         A Eugene Trosác también le sobrecogió la noticia. Los hasta ahora apilados diarios absorbieron todo su interés, algo le decía que ese acontecimiento sujetaba alguna pieza del puzle de dudas por el que transitaba. La noticia la devolvió a la realidad. ¿Cómo llegó ese maletín allí, quién lo había situado en aquel lugar y que significado tienen esas instantáneas, si según desvela el Departamento de Urbanismo de París, aquella galería fue sellada en 1889?, ¿Qué explicación tenía todo aquello,?. París estaba conmocionada por el descubrimiento.

Imágenes: Homenaje a Vivian Maier la fotógrafa-niñera.
Murió en 2009 a los 83 años, pobre y en el anonimato.


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Mi nombre es Adolfo Morales, este Blog es una especie de caja de zapatos en la que voy dejando cualquier cosa que despierte mi interés: fotografías, opiniones, relatos y algún que otro desvarío. Todo desde la más absoluta originalidad y autoría. Si bien me apoyo mucho en imágenes para uso no comercial colgadas en diferentes comunidades, como LA PETITE ECOLE. Llevo desarrollando la plataforma Blogger desde sus inicios, una experiencia que desde el principio me ha deparado muchas satisfacciones y el encuentro personal y virtual con gente muy interesante.
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