¿Y tú que ves?.


La pura apariencia de las cosas, esconde ángulos secretos. Los colores juegan a su capricho. Nadie pasa desapercibido. Los pasos como las palabras dejan un rastro que quedan atrapados en otro nivel. Todos observamos una realidad, ninguna de ellas mantienen la misma identidad. El principio de la abstracción reside en esa mezcla de percepción y confusión. Jugar a vivir por el contrario consiste en equilibrar confusión y percepción.


Fotografías: A. Morales (C) 2013. Madrid

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Burbuja





Los que mejor interpretan las burbujas o pompas de jabón son los niños. ¿Para qué sirven?, sencillo, como algo lúdico, para admirarlas y explotarlas.

Si bien en cierto todo este desmán dramático que expolia los bienes y sueños de tantos españoles ha sido una jugada de alto diseño financiero, no es menos cierto que en algún grado tuvo nuestra complicidad, nuestra colaboración voluntaria y especulativa, aunque sea a escala doméstica.

¿Quien no se ha visto en cierto modo siendo un agente de la propiedad, cuándo se trataba de vender un bien ganándole todo lo posible y más aún si el comprador entraba en el juego?. Hay gente que incluso mientras comparte una cerveza hace ajustes haber si gasta a costa de otros?.

Pues eso tiene nombre, la Teoría del más tonto dice así: 
"Muy popular entre los legos, pero no totalmente confirmada por investigación empírica, la teoría del más tonto describe a las burbujas como dirigidas por el comportamiento perennemente optimista de los participantes de un mercado (los tontos) que compran activos sobrevaluados anticipando su venta a especuladores rapaces (los más tontos) a un precio mucho mayor. Según esta explicación no respaldada, las burbujas continúan mientras los tontos puedan encontrar más tontos para pagarles por los activos sobrevaluado. Las burbujas terminarán solo cuando el más tonto se convierta en el mayor tonto que paga el precio superior por el bien sobrevaluado y no puede encontrar otro comprador que pague por él un precio más alto".
Y digo yo, ¿todo esto no lo produce lo de siempre, la gran insolidaridad y egoísmo material que nos hace ser tan genuinamente estúpidos?.
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La Luna de Octubre (X)


El desbloqueo metálico de una vieja cerradura retumbó como un diapasón en la nave central. La puerta de barrotes se abrió. Brunello protegido con la escasa luz se advertía cubierto por una cogulla, una especie de hábito monástico de color ceniza, ocultando el rostro bajo la capucha, la invito a pasar.

      -No tienes de qué preocuparte, en estos momentos solo confío en ti Giselle. Debo conocer tu opinión, descubrir la verdad es lo único que importa ahora. Mi vida corre peligro, pero aún más me preocupa más mi hermano, mi fe, todos estos años.

Brunello con sigilo cerró tras de si de nuevo la puerta, no sin antes cerciorarse de que estaban solos. Con sus manos indicó a Giselle que le siguiera sin hacer ruido.

-Hoy es mi noche de custodio, hasta las seis de la mañana no vendrán a relevarme, todas las noches, siempre hay un hermano protegiendo el templo, amortiguado en las sombras. Estamos solos. No digas nada, déjate llevar, solo se testigo del prodigioso misterio que pretendo mostrarte. Tal vez todo esto no te sea tan ajeno como puedas pensar en este momento y tal vez tan solo me haya vuelto loco.

El corazón de Giselle estaba a punto de explotarle, la entereza habitual de la que hacía gala estaba a punto de venirse abajo. La situación la estaba superando. Se limitó a seguir sus instrucciones deseando que acabase pronto aquel encuentro. No pudo evitar sentir miedo aunque no sabía a qué. Brunello ciertamente la estaba preocupando. Apenas era capaz de reconocer a aquel hombre, con el que había compartido joviales noches de universitarios.

-Ya hemos llegado. Musitó algo nervioso.

Después de caminar por el ala derecha, en paralelo a la nave central, y pasar ante varios pequeños altares, advocaciones locales de vírgenes y santos, llegaron al que hacía el número cuatro de un total de cinco. Nada extraño, nada que indicase que fuese especial, al contrario columnas de madera rematadas con yesos de dudoso gusto y en su interior un óleo con una consabida estampa costumbrista religiosa, Juan el Bautista caminaba junto a un rebaño de corderos.

-Siéntate. Lo que voy a mostrarte es un secreto, aunque creemos que el mismo ya fue revelado, desde hace algunos años, no dejan de sucederse visitas y extraños no paran de merodear por Montalcino, haciendo todo tipo de preguntas. Nosotros los custodios, nos encargamos de mantener el templo y todos sus símbolos. Nadie ajeno a la orden añade ni quita nada de él. Hará unos veinte años, estábamos trabajando afanosamente en este pequeño altar, cuándo un hermano detectó un trozo del marco desencajado, pretendiéndolo colocar bien, oprimió un mecanismo, éste ....

En ese instante, la tela de San Juan desapareció y en su lugar otra escena religiosa: clérigos, ángeles y la Santísima Trinidad sobre sus cabezas. Nada que objetar, pensó Giselle.

-Comprendo tu estupefacción, un cuadro religioso más, qué clase de misterio puede encerrar. Eso mismo fue lo que se advirtió a todos los hermanos, pero descubrimos que esta pintura no era tan desconocida como imaginábamos, de hecho algunos libros que la orden custodia bajo llave del prior guardan bocetos y tienen anotaciones manuales de hace decenas de años. No han pasado ni tres, que apareció por aquí un tipo extraño. Era de noche, coincidió con mi vigilia. El hombre que parecía extranjero, del Este diría yo, estaba en la sacristía en silencio, solo, observando todos los rincones, desde la oscuridad del templo lo vemos todo. En un momento dado, se aproximó a la cerradura y comenzó a maniobrar con la ayuda de una pequeña palanca de metal, al mismo tiempo que musitaba lo que parecía un soneto en una lengua extraña, que repetía incesantemente. Traté de persuadirle, le advertí de que llamaría a la policía si no se calmaba. El hombre parecía desesperado. No dejaba de decir, tengo que verlo, tengo que verlo, yo estuve allí, estuve allí, déjeme entrar, estoy perdido, estoy perdido.

-¿De que habla señor?, ¿qué quiere decir?.
-El secreto, el secreto, Giordano lo sabía.
-¿De qué habla?.

De pronto, como si percibiese algún peligro, salió disparado, tropezando con varias sillas que apartaba con cierta virulencia en su huida. A la mañana siguiente el río lo encontró flotando. Todos creímos que era un loco y ahí quedó todo. No obstante aquel nombre Giordano se quedó martilleándome, sin saber a qué obedecía aquella intuición. De pronto recordé, cómo el prior nos explicó el cuadro que se "había descubierto", en palabras de él, no era más que una escena del Colegio Cardenalicio, en el que estaban representados algunos cardenales y el Papa Clemente VIII en una sesión de estudio. Era cierto, todos aparecían con libros abiertos, y parecían debatir sobre algo que la escena no dejaba ver, pero el Papa además dirigía su mirada hacia algo.

- ¿Hacia qué?, se atrevió a susurrar Giselle.
- Fíjate bien y no digas nada.

Giselle solo tardó unos segundo en ver algo que no esperaba ver. Se llevó las manos a la boca para tratar de ensordecer un gemido que le nacía de dentro. ¡Santo dios¡, ¿qué es esto?.

La escena estaba coronada por las tres figuras de la Trinidad: Jesucristo, Dios padre y el Espíritu Santo que rodeaban y sujetaban lo que no podía ser otra cosa que algo similar al satélite de comunicaciones Sputnik o su homologo el Vanguard II. Una esfera metalizada que reflejaba el sol en su parte superior, con dos antenas de comunicaciones perfectamente rematadas y en su parte inferior lo que bien podría ser una cámara, la semejanza era extraordinaria por no decir que caprichosamente escandalosa. Solo había un problema, la tela había sido pintada en 1600 por Ventura di Arcangelo Salimbeni, y casualmente el Papa figurante en ella, Clemente VIII fue quién condenó a Giordano Bruno por hereje a la hoguera no sin antes, haberle retenido 8 años de los que no se saben nada, a pesar de los múltiples encuentros que al parecer mantuvieron.  

Brunello balbuceo..

  -Según consta en el fundamento procesal, no fue la afirmación de que el sol fuera una estrella el motivo de la condena, como tampoco la posibilidad de existencia de vida en otros planetas. ¿Que significado tiene todo esto, el cuadro, la hermandad, la puerta secreta?...

Ambos sobrecogidos, mantuvieron un largo silencio contemplando aquella pintura, hasta que unos acelerados pasos parecían dirigirse a la sacristía....



Salimbeni, Iglesia de San Pedro. Montalcino.

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Sobre un campo santo un jardín...




y sobre un jardín un árbol
sobre un árbol
un hombre que parece desesperado
sobre la memoria del hombre
un pasado
y sobre el pasado un presente truncado
sobre la tierra los helechos
sobre los helechos el color verde
y sobre el verde el sueño
sobre el sueño una quimera
y sobre la quimera la paz
sobre la paz la guerra
sobre la guerra un campo santo
y mientras todo esto sucede
nadie parece comprender...

Fotografía-collage A. Morales (Escena en El Retiro/Madrid).

Tú y esa manía de los libros.




"De los diversos instrumentos inventados por el hombre, el más asombroso es el libro; todos los demás son extensiones de su cuerpo… 
Sólo el libro es una extensión de la imaginación y la memoria”

Jorge Luis Borges

No estoy de acuerdo, Borges hace una reflexión demasiado simplista de la capacidad humana para reinventarse, y libros como en el resto del mundo de la creatividad en cualquier género, los hay buenos, muy buenos, extraordinarios y poco relevantes. Y se de lo que hablo, je,je.

Fotografías: A. Morales (Cuesta de Moyano, Madrid) (C) 2013

La Luna de Octubre (IX)


Eugene se dispuso para el encuentro con Brunello. Como si de una turista más se tratase, sonriente pasó por la recepción, dejando ver distraídamente la Guía de Montalcino que poco antes le habían facilitado, sin hacer ningún otro comentario, esperando así no levantar ningún tipo de sospechas ni conjeturas ante aquel paseo nocturno.
La vieja localidad, dependiente de Siena, no tenía más historia que la dedicación desde tiempo inmemorial al cultivo y producción de sus excelentes vinos, de los más singulares de la Toscana y los más caros de Italia. Se decía que la curia reclamaba parte de su producción de tinto, y que aquellos caldos habían oficiado las liturgias del Vaticano y las opulentas mesas de Roma durante decenas de años.  
Realmente, para Eugene serían la luz y el paisaje de sus interminables viñedos, además del vino y la serenidad, y sin lugar a dudas su amistad con su ahora misterioso amigo. Una ciudad equilibrada, sencilla, medieval sin estridencias, en la que la piedra tejía calles y fachadas. Sus murallas, plazas e iglesias quedaban perfectamente mimetizadas sin imprimir un espacio típico o una peculiaridad especial. No obstante le resultaba curioso que aquellos campos mucho antes fuesen un bosque de acebos.
La noche hacía ya tiempo que se había echado y ahora una discreta iluminación cada vez más ausente, dejaban ver en el cómplice brillo del empedrado del pavimento las huellas de los carros, que durante años transitaron por ellas.
Finalmente llegó a la Iglesia de San Lorenzo y San Pedro, una osca estructura más románica que gótica. Un silencio ensordecedor y la oscuridad añadían más dramatismo al momento. Su corazón comenzó a bombear más rápido, algo que le ocurría siempre que su intuición se adelantaba a la propia percepción consciente del momento. Ojeó su reloj, había llegado puntual, sin embargo Brunello aún no daba muestras de su presencia. Pasaron unos minutos que le parecieron eternos, al mismo tiempo que ceñía paseos alrededor de la estructura, una especie de gran torre cuadrada rematada con una gran luminaria. Se apostó junto a las escaleras algo impaciente, pensando que pudiera haber sucedido algo durante las horas que la separaron desde su llegada hasta la cita.
Inesperadamente de sus sombras surgió una voz, determinante a la vez que temerosa.
-No te gires Giselle, solo escucha atentamente, tal vez tengamos otra ocasión para aclarar todo esto de una manera razonable. Dirígete al pórtico lateral, a la entrada de la Capilla de Nuestra Señora de los Ángeles, un pequeño oratorio, la puerta siempre está abierta, espérame allí.
Diligentemente, tratando de parecer interesada en la arquitectura, se acercó hacía el punto al que la dirigió su mensajero, incluso extrajo el móvil del bolso y efectuó un par de tomas fotográficas, siguiendo en su papel de turista. Una vez allí, en aquella total oscuridad, apoyó levemente la palma de la mano sobre la pequeña puerta y ésta se entreabrió sin esfuerzo. No sin pensárselo dos veces, decidió atravesar el pequeño descansillo del gastado mármol rosa que presentaba unas inscripciones en latín desfiguradas por el transito de feligreses. En la penumbra de la estancia, cuya única luz era el reflejo de la luna entrando desde la misma sacristía por un efecto rebote, se adivinada un pequeño recinto, algunas sillas y reclinatorios, y una reja de gruesas filigranas que comunicaba y dejaba ver en penumbra la nave central y de dónde procedía un amable perfume mezcla de ceras y rosas. Sus paredes laterales rotulaban mensajes que con el tiempo la retina era capaz de interpretar: “El crepúsculo y el recogimiento te acercan a Dios”, “No tengas cuidado, te protegeré, yo soy Rafael, uno de los siete ángeles elegidos”.
Una voz que provenía del interior, susurro a Giselle desde la oscuridad.
-Comprendo tu estupefacción ante esta insólita situación, pero pronto encontrarás razones que lo justifiquen todo. En parte, descubrirás explicación al por qué de mi silencio estos años. Siempre te he querido, desde la primera vez que te vi y si no fuera por… -Brunello tuvo un instante de desfallecimiento antes de seguir-, es difícil de explicar. Soy sacerdote Giselle, no un sacerdote como tú conoces. Desde generaciones mi familia pertenece a la Compañía de los Disciplinados de San Pedro, oficialmente desaparecidos, pero en realidad nunca hemos dejado de existir, somos los guardianes custodios de un secreto ajeno al mundo. Desde niños, se ofician ritos secretos de iniciación que culminan cumplidos los dieciocho años con la consagración, una opción que viene implícita en el adn de mucha gente en Montalcino, Siena o Asís.
Estos años, me mantuve distante para no distraerte de tus investigaciones ni perjudicarte. Si se conociera la relación que mantuvimos podría ser fatal para nosotros. Por una parte, he vivido con esto desde que naciera, estoy plenamente identificado, lo he aprendido junto a mis abuelos, con mis padres, pero hubo un suceso que me alertó, que hizo que toda mi fe se cayese a pedazos. Mi hermano Luciano, comenzó a discrepar ante el Consejo y hace meses que ha desaparecido. La Compañía guarda un absoluto hermetismo. Me temo lo peor y no puedo aceptar la idea de que le haya pasado algo. Aunque no es la primera vez que ocurre algo parecido, pero… mi hermano –vaciló de nuevo- no, no es posible que le haya sobrevenido ninguna desgracia. Sé que estoy en peligro. Cuándo un familiar rompe su juramento de silencio o se muestra hostil, toda la familia está en peligro, nadie sabe quién puede ser el ajusticiador, todos podemos ser presa y jauría a la vez si la Compañía así lo decide. El secreto es tan grande que nuestras vidas no representan ningún valor frente a él. Transgredir la regla de reservare et silencium, solo es posible cuándo crees que el mismo secreto está en peligro, y sospecho que así puede ser.
 Giselle trató de conversar con él, la situación la estaba inquietando y los temores de su amigo ya le habían transcendido.
-Espera, trató Giselle de apaciguar a su amigo, al mismo tiempo que ofreció su mano atravesando la reja.
-No continúes, no digas nada más.
Un Brunello contenido y emocionado respiraba profundamente al amparo de la ausencia de luz. Finalmente tomó la mano de Giselle, y ella pudo sentir el pulso y la debilidad que transportaba, un joven frágil, temeroso y abrumado.
Giselle acarició su mano una y otra vez, tratando de mejorarle el ánimo.
-Tranquilo. Este es un lugar mágico y hay ángeles que te protegen, tú debes saberlo mejor que yo.
Justo cuándo me llamaste, habían aparecido junto al río los hábitos de Luciano perfectamente doblados, puede tener dos significados: bien que renuncia al voto de silencio y reserva o bien que ha sido despurificado, y enjuiciado. Luciano ha luchado desde el principio por ser un hombre más, y la Orden nos relega a meros guardianes, yo soy capaz de aceptarlo siquiera por no comprometer a mis padres, pero él, se volvió loco cuándo conoció a María, una chica de Florencia que suele pasar los veranos y fines de semana en la finca de sus tíos a las afueras de Siena. No fue capaz de contenerse. Mi padre no anda bien de salud, hace meses le detectaron un cáncer que poco a poco lo devora, y ahora con este disgusto…, aún no lo sabe, cree que está de viaje en Roma, y yo… no estoy preparado.
-¿Pero que es todo esto, guardianes de qué?, preguntó Giselle.
-Te resultará una insensatez, pero está iglesia oculta una puerta que conecta con los conocimientos del pasado y del futuro, esa puerta no puede cruzarla nadie, ni guardianes ni preceptos, solo el papa. Nadie pregunta, nadie sabe que hay detrás de ella. Justo en el mismo altar, a la vista de todos, de día y de noche. Pío II en 1506 puso el primer sello a la puerta, a la vez que ordenaba la construcción de la Basílica de San Pedro de Roma y desde entonces 65 papas han conocido al menos una vez su secreto. Curioso cuándo menos. Yo he sido testigo de dos visitas, ambas a las dos de la madrugada. Envueltas en el sigilo y la mayor de las reservas posibles.
-¿Una sala secreta?, ¿pero, que puede contener?.

-La tradición nos transmite que en ella se encuentra el saber perdido y el conocimiento futuro, aunque no se va más allá. La presencia de seres que la protegen desde dentro es bien conocida, en ocasiones se observan vibraciones, luces o sonidos muy atenuados por las paredes de piedra. Nadie que no sea un ángel puede estar allí. Otros dicen que la puerta conduce a un túnel que nadie sabe a dónde puede llevar.
-Brunello ¿ángeles?.
-Necesito decirte algo más Giselle, algo extraordinario…..






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Iglesia de La Merced (Huelva)





Desde la más remota antigüedad el hombre construyó "templos". Edificios sagrados dedicados a toda clase de criaturas. En todas las religiones hay lugares de devoción. Los han construido los hombres a su medida al igual que el resto de símbolos. Para unos lugares de paz, para otros de escándalo, para muchos otros los únicos espacios en los que encontrar "su paz". Para mi, todos son respetables, todos joyas que me encanta contemplar y admirar.
*
La iglesia y el edificio anexo, han transitado en la historia siendo desde convento, cárcel, hospital, centro de enseñanza o sede de la Facultad de Empresariales de Huelva.

Fotografías: A. Morales

No me fio un pelo.

Si me lo permiten, seguiré aún algunos días, incluso algunas semanas, esperando que todo esto de Bárcenas se aclare. Hay un principio policial que habla de la tozudez de la verdad y yo voy a esperar. Si obviamos la presunción de inocencia en este caso, flaco favor nos estaríamos haciendo a nosotros mismos, y ninguno nos libraríamos de ser mañana objeto de un apunte, un comentario, o que te señalen sin más, y seas enjuiciado, sentenciado y linchado en la plaza sin juicio, jueces, pruebas ni testigos. Yo voy a esperar. Además, miren he creído a Rajoy, creo en lo que ha dicho, le creo. Sería francamente sorprendente que hubiese mentido y si lo hubiese hecho le quitaría la presunción que hoy le otorgo, y sería una frustración más, ya he tenido que desviar la mirada en más de una ocasión, no sería la primera vez.

En esta historia algo no cuadra, además de ser esperpéntica, resulta curiosa la reacción de Rubalcaba, sus prisas y la de las Juventudes Socialistas a golpe de SMS instigando el jaleo. La calle no está para chistes, pero para manipulaciones soviéticas tampoco. No es ese tampoco el estilo de la alternativa que ahora nos conviene y mucho menos aún en la que confíe en el futuro.

Cómo lo puedo decir, en este momento creo más a Rajoy que a Rubalcaba, y es que el líder de los supuestos Socialistas ya tiene cayos de experiencias, largo es su curriculum, siempre aparentemente envuelto. Solo hay que echar una ojeada a la reciente historia de España, de Felipe a Zapatero hay recorrido. ¿Será ese lado "oscuro Rubalcaba" al que se refería el portavoz del PP?,  habrá que esperar a sus memorias o a la tozudez.

Las prisas son malas, los engaños poco recomendables y la verdad conviene que prevalezca, y yo confío en su tozudez. Mira, sigo esperando la sentencia de los ERES de Andalucía y nadie ha enviado consignas para ir frente al despacho de Griñán a pedir explicaciones.

Y mientras Felipe González se va de rositas,  ¿en qué país vivimos, en el que siendo Presidente del Consejo del Parque Nacional de Doñana, se gestionó la solicitud de Gas Natural-Fenosa para extraer y almacenar Gas del subsuelo de Doñana y pocos días antes de la autorización previa, deja la presidencia?, ¿será capaz el Consejero ilustrado Díaz Trillo, de parar semejante desaguisado jamás visto por estos lares, será eso lo que le defina en política cómo un hombre de convicciones o como un "mandao"?.

.....pío, pío que yo no he sido....


 




Astilleros sin astillas?.



Poco a poco, a medida que aprendemos, a la fuerza ahorcan. Vamos descubriendo que maniobras de diseño financiero han repercutido en la toma de decisiones, propiciadas por comisiones allende los Pirineos que ahora se descubren como maliciosas o malintencionadas. El caso de los astilleros es uno más. Ahora sabemos que los Gobiernos de Noruega o de la propia Holanda incentivan la construcción naval con bonificaciones y ayudas que llegan hasta el 70 %; es decir, casi el triple de lo que estos países consideraron competencia desleal por parte de los astilleros españoles, nosotros quitamos las ayudas y provocamos el inevitable cierre, hoy ellos tienen disparada la demanda en más de un 300%.
Mientras nuestros políticos se pierden en los laberintos de la corrupción o en la palabreria de titulares, y nos entretienen en debates filosóficos sobre el bien y el mal, otros más listos hacen piña y defienden sus intereses. Somos un país de pardillos.


Astilleros de Huelva, cerrados con Zapatero, en proceso de desguace.
Fotografía: A. Morales (c) 2013


Mi nombre es Adolfo Morales, este Blog es una especie de caja de zapatos en la que voy dejando cualquier cosa que despierte mi interés: fotografías, opiniones, relatos y algún que otro desvarío. Todo desde la más absoluta originalidad y autoría. Si bien me apoyo mucho en imágenes para uso no comercial colgadas en diferentes comunidades, como LA PETITE ECOLE. Llevo desarrollando la plataforma Blogger desde sus inicios, una experiencia que desde el principio me ha deparado muchas satisfacciones y el encuentro personal y virtual con gente muy interesante.
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